Sinopsis oficial
La mujer más rica del mundo: su belleza, su inteligencia, su poder. Un fotógrafo: su ambición, su audacia, su locura. Un amor a primera vista que los arrastra. Una heredera desconfiada que lucha por ser amada. Un mayordomo vigilante que sabe más de lo que dice. Secretos de familia. Donaciones astronómicas. Una guerra en la que todo vale. Historia inspirada en el escándalo de la familia Bettencourt
La crítica -
Por Juana Samanes
Recuerda uno de los episodios que más páginas ocuparon en la prensa del corazón, cuando estalló en el 2010, puesto que está inspirada, libremente, en la figura real de Liliane Bettencourt, la heredera del imperio cosmético L"Oreal. Una trama sobre un escándalo financiero e, incluso, político que acabó en los tribunales.
El film describe, paso a paso, el encuentro de la mujer más rica del mundo, poderosa y aparentemente inteligente, con un extravagante fotógrafo que le cautivó porque se sentía sola. Este individuo en anteriores ocasiones había intentado estafar a otras mujeres maduras millonarias. En esta ocasión lo consiguió a pesar de que la heredera tenía a su familia, en concreto a su hija y su marido, y a un mayordomo fiel y vigilante. Todo resultó un verdadero escándalo por el morbo que rodeaba esa relación claramente tóxica.
La actriz Isabelle Huppert está excelente en este papel, a pesar de que se han preocupado tanto de embellecerla y ponerle filtros en el rostro que a veces parece más joven que la interprete que se mete en la piel de su hija Marina Foïs (As bestas), que forma parte de un reparto en el que todos están magníficos en sus cometidos es el caso de Lauren Lafitte, que interpreta al timador fotógrafo y que, realmente, desde los primeros minutos, consigue transmitir rechazo por su encarnación de un hombre mentiroso y amoral, porque no hay nada que repugne más que ver como un ser humano se aprovecha de la vulnerabilidad de otra persona.
La mujer más rica del mundo posee un desarrollo que se sigue bien ,aunque tiene un arranque algo ralentizado y resulta innecesariamente explícita describiendo las escenas sexuales del fotógrafo y su amante. Por el contrario, es mucho más correcta cuando disecciona las complicadas relaciones familiares y personales de la millonaria, fundamentalmente con su hija.
Cuenta con una puesta en escena que describe perfectamente ese mundo de lujo y excesos, donde pocos se salvan de la quema, destacando el vestuario creado para la ocasión por los diseñadores Jürgen Doering y Laure Villemer.