Sinopsis oficial
Elsa es una directora de publicidad cuya madre muere durante un largo puente del mes de diciembre. Encuentra refugio en el trabajo, aunque es más bien una huida hacia adelante. Trabaja sin parar y, sin darse cuenta, no se concede el tiempo necesario para guardar el duelo por la ausencia materna. Hasta que una crisis de pánico la obliga a detenerse e imponerse un descanso. Su pareja, Bonifacio, es su tabla de salvación en esos momentos de crisis. Elsa decide viajar a la isla de Lanzarote acompañada por su amiga Patricia, que también necesita alejarse de Madrid, mientras que Bonifacio se queda en la ciudad.
La crítica -
Por Juana Samanes
Al igual que hizo en Dolor y Gloria (2019), el famoso director manchego vuelve a hacer otra película que parece inspirada en sus propias vivencias, en este caso sobre un director y escritor veterano, Raúl, que pasa por un bache profesional por su falta de creatividad lo que se traduce en problemas personales con su entorno más cercano. Esta historia corre paralela al guión sobre el que escribe, sobre una directora de publicidad llamada Elsa quien, durante el largo puente de diciembre, sufre una crisis de ansiedad debida al dolor que siente tras el fallecimiento de su madre. De alguna forma ficción y realidad se mezclan, porque Elsa viene a ser el alterego de Raúl.
Como ocurrió en la mencionada Dolor y Gloria, este film de Amarga navidad suena más sincero que otros dramas dirigidos por el cineasta y encierra dentro de sí algo tan interesante como los retos que ofrece cualquier proceso creativo y, como dicen sus responsables, cómo realidad y ficción están unidas de forma indisoluble, a pesar de que muchos autores intenten negarlo. Es decir, plantea claramente, como ellos mencionan, un debate sobre los límites de la autoficción. Hasta aquí algo interesante sobre todo para los que creemos que el cine es cultura. Pero Almodovar tiene que demostrar quién es y hacer guiños a su público más fiel, de ahí que cuente con elementos técnicos habituales en su filmografía como una puesta en escena llena de colores vibrantes y una banda sonora en algunos momentos estridente que parece más propia de un thriller que de un drama. Pero lo que saca continuamente del argumento y del tono serio de la película son esos toques "almodovarianos" que tanto gustan a sus fans y que resultan largos e innecesarios para el resto del público: ahí podríamos citar el show en una despedida de soltera del novio bombero de Elsa, que en sus ratos libres trabaja de boy para redondear su sueldo y que se llama Bonifacio, los comentarios jocosos sobre cine de culto de la médico que encarna Carmen Machi o una secuencia tan innecesaria como la que transcurre en la casa de la amiga de Elsa, encarnada por Rosy de Palma, donde canta la navarra Amaya. A más a más el homenaje que en la película se hace a Chavela Vargas, está bien siempre que te emocione esta artista, si no es así tampoco se siente empatía por las lágrimas que produce en dos personajes de la trama.
Almodovar se ha rodeado de un elenco magnífico para encarnar al reparto coral de la película encabezado por Barbara Lennie, pero donde también se encuentran Patrick Criado, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez Gijón, Vicky Luengo, Milena Smit y un largo etcétera, que cumplen perfectamente con sus cometidos, algunos demasiado cortos dada la calidad del intérprete, es el caso de Vicky Luengo que es una magnífica actriz (conocida por series como antidisturbios o Reina Roja).
En resumen, Almodóvar vuelve a dar vueltas sobre sí mismo y su universo.