Sinopsis oficial
Dos amigos, Oscar y Felix, pierden su empleo y se ven obligados a aceptar un trabajo temporal como animadores infantiles en un hotel de lujo. Al ser ambos divorciados, les tocan sus hijos un mes de verano y les es imposible compaginarlo con el trabajo, con lo cual deciden llevarse a los niños y ocultarlos en el hotel, escondidos en la zona de empleados… y como suele ocurrir en las comedias, todo el plan resulta ser un desastre
La crítica -
Por Juana Samanes
Si el turrón llega en Navidad, en verano ya es un clásico que Santiago Segura estrene una de esas comedias familiares que tanto rendimiento le dan en taquilla. Recordemos que las películas que integran las sagas Padre no hay más que uno y A todo tren, se encuentran entre las películas españolas con más recaudación de los últimos años. Ahora repite con su amigo Leo Harlem en Vacaciones de verano. En ella encarnan a dos amigos, Félix y Óscar quienes, tras perder su empleo, se ven obligados a aceptar un trabajo de verano temporal como animadores infantiles en un hotel de lujo. Pero se enfrentan a un problema: al ser ambos padres divorciados les toca ese mes de verano con sus vástagos, con lo que no les quedará otro remedio que llevarse a los niños y ocultarlos en el hotel, escondidos en la zona de empleados… algo que, como no podría ser de otra manera, dará lugar a un sinfín de líos.
Con situaciones simpáticas y momentos divertidos, en la misma se aborda de forma humorística la dificultad de la conciliación laboral en verano (un tema que resulta un verdadero quebradero de cabeza en muchísimas familias, que deben recurrir a abuelos, campamentos etc…), más aún cuando hablamos de matrimonios separados, igualmente da un toque a esos padres que incumplen los deberes propios de su paternidad como atender debidamente a sus hijos (caso del egoista y "jetas" personaje que interpreta Harlem) mientras que produce algo de lástima el otro padre, enamorado de su esposa, pero a quien ésta ha dejado por otro, algo que nos remite a la falta de compromiso y de frivolización en las actuales relaciones de pareja, donde todo vale. De nuevo, Segura y su coguionista habitual en este tipo de films, Marta González de Vega, demuestran que conocen muy bien el universo de los niños y son buenos observadores de la realidad actual y de las situaciones que se producen debido a la gran cantidad de separaciones que se dan entre parejas, con la carga emocional que ello supone para muchos niños.
Vacaciones de verano, con una fórmula más que trillada, funciona como comedia familiar sin pretensiones, lo que claramente no está bien conseguido en esta cinta son las interpretaciones. Salvo Harlem y algún otro actor adulto más, los niños, el propio Segura y González de Vega (que tiene el papel de la estricta gerente del Hotel) están sobre actuados, parece que se han tragado el texto de sus personajes.
Rodada en diversas localizaciones de Madrid capital y de Gran Canaria, este largometraje se une a lista de películas veraniegas que inundan la cartelera en estas fechas. En el reparto, además de los mencionados, vuelve al mundo de cine la vallisoletana Patricia Conde, quien aporta también su granito de arena a esta comedia que pudiéramos definir como de padres en apuros…