La crítica -
Por Juana Samanes
Coincidiendo con la comercial fiesta de San Valentin se estrena esta nueva versión cinematográfica de la famosa novela Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë, que narra una relación amorosa destructiva que está por encima de la vida y la muerte. Suponemos que dirigida a un público joven que no conoce el clásico literario.
Los sombríos páramos de Yorkshire son el escenario donde viven una desgarradora historia de amor Heathcliff y Cathy, el primero mozo de cuadras, la segunda, una joven pasional que ve con preocupación su futuro dada la afición de su padre al juego y la bebida, de ahí que se case con el adinerado Edgar, un hombre al que no ama. En esta ocasión dos actores de moda y muy atractivos como son la ganadora del Óscar Margot Robbie y el australiano de origen vasco Jacob Elordi son los encargados de llevar a puerto un romance que hará desgraciados a todos los que les rodean.
Posiblemente el empeño de Robbie por interpretar a esta heroína romántica haya que encontrarlo en su buen entendimiento con la directora de la película, Emerald Fennell, porque Robbie fue la productora de la primera película de esta cineasta, Hermosa venganza. Pero la osadía de Fennel en Cumbres borrascosas es que reescribe el clásico literario y no solo hace cambios en personajes (aquí el jugador y borracho es el padre no el hermano de Cathy) sino que modifica cuestiones trascendentales de la novela. En la obra de Brontë la heroína se casa por ambición social y para mejorar su estatus y no se arrepiente inmediatamente de su decisión como ocurre en esta versión. Pero lo que más molesta en este film es que Fennel, se supone que para ponerse la medalla de que es original en esta nueva revisitación del clásico, imita el estilo del cineasta griego Yorgos Lanthimos (La favorita ) o, lo que es lo mismo, la sordidez tanto en las escenas sexuales como el feismo de algunos personajes como el padre de la protagonista. Esa sordidez, como hace Lanthimos, contrasta con el preciosismo abigarrado de la puesta en escena y el vestuario tras el matrimonio de Cathy.
En cuanto a los actores protagonistas, Margot Robbie es una excelente actriz y salva cualquier papel, no ocurre asi con Elordi, que tiene una mirada tranquila poco acorde con el personaje que recurre a la crueldad más aviesa cuando debe renunciar a la mujer que ama.
Rodada en parte en los sombríos páramos de Yorkshire, el director de fotografía Linus Sandgren (La la land) ha hecho un buen trabajo, pero no olvidemos que las adaptaciones cinematográficas anteriores de Cumbres borrascosas también cuidaron especialmente esa parcela. Recordemos que Gregg Toland, uno de los mejores directores de fotografía de cine clásico (Los mejores días de nuestra vida, Ciudadano Kane etc…) estuvo detrás de la considerada la mejor versión de Cumbres borrascosas, la de William Wyler del año 1939.